Qué hombre más raro. Una bruja lo quiso por amante, pero él se resistió.
¿De veras?
- replicó Lee con asombro, evocando la belleza de Serafina Pekkala.
No debió hacerlo - sentenció el cazador de focas Si una bruja te ofrece su amor, debes aceptarlo. Si no, te sobrevendrán toda clase de desgracias.
Es como elegir entre una bendición o una maldición. Hay que escoger entre una u otra, no hay más remedio.
[…]
No hay comentarios.:
Publicar un comentario