El poder nefasto de una nación... EUA

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Desde hace tiempo quería comentar algunas de las atrocidades que Estados Unidos a realizado al mundo, solo comentare ahora acerca de la radiactividad.
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En los años 40 y durante 8 años, en una escuela de Massachusetts para discapacitados, se alimentó a 73 niños con isótopos radiactivos mezclados con papilla de avena para estudiar la forma en que digerían tan energéticos ‘nutrientes’. 40 años más tarde, la periodista Eileen Welsome encontraba cerca de la Base Aérea de Nuevo México, los cadáveres de varios perros ‘radiactivos’. Iniciaba una investigación que, además de lograr el Pulitzer, haría públicas todas las atrocidades cometidas por Estados Unidos en la carrera por la bomba atómica.

A Ellmer Allen (pseudónimo CAL-3) le inyectaron plutonio 239 en un muslo. Era 18 de julio de 1947 con el argumento de una cura novedosa, después de un accidente ferroviario en la pierna, Murió en 1991 sin conocer la verdad de su historia.


En una clínica de Tennessee, 829 embarazadas fueron tratadas con hierro radiactivo como parte de un seguimiento a su gestación. A modo de cóctel vitamínico fueron engañadas y envenenadas durante 9 meses. La idea era comprobar cuanto tiempo y de que forma se transmitía y traspasaba la placenta los isótopos de plutonio radiactivo hasta llegar al feto. El resultado fueron decenas de abortos, malformaciones y enfermedades cancerígenas. Algunos de los hijos desarrollaron cánceres hasta en edad adolescente. El seguimiento se hizo durante 20 años. Ninguno de los cientos de médicos, enfermeras y funcionarios implicados en el proceso denunciaron nada en dos décadas. Increíble.

Decenas de presos de la cárcel estatal de Oregón fueron irradiados en los testículos con rayos gamma en los años 60, el experimento venía directamente recomendado por la NASA. Querían conocer los efectos de la radiación ionizante en los astronautas y sus órganos más ‘expuestos’. Los testículos, además, permitían evaluar la dosimetría y el efecto sin tener que irradiar el resto del cuerpo.

Uno de los casos más disparatados llegó de la mano de Simeon Shaw, un niño australiano que viajó en abril de 1946 hasta Estados Unidos subvencionado por la propaganda belicista americana para tratarse con la generosa y estimable ayuda aliada una grave enfermedad. Mientras los medios se pavoneaban del altruismo desinteresado del país de las oportunidades, el niño recibió una inyección de plutonio a la par de su fútil tratamiento. Murió a los pocos meses de regresar a su país.


 
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Grullas de papel y esperanza.

Esperanza también es la historia de una niña que simbolizó una generación, Sadako Sasaki. Si no es el relato mas conmovedor, al menos es el mas conocido. Esta es su historia:
Aquel 6 de agosto de 1945, Sadako Sasaki tenia 2 años y vivía feliz cuando la bomba estallo sobre su ciudad, Hiroshima, ella sobrevivió, pues se encontraba fuera de la ciudad, pero la radiación la alcanzo, y 10 años después, cuando tenía 12, le diagnosticaron leucemia. La bomba le había causado ese cáncer en la sangre, estando en el hospital, su mejor amiga Chizuko, le contó el cuento de “las mil grullas de papel”. Este cuento narra que si estas enfermo y haces mil grullas de papel, los dioses te curaran de la enfermedad que tengas.
Animada, Sadako comenzó a hacer grullas con los papeles de los botes de las medicinas del hospital, y animo a otro niño que estaba junto a ella a hacer lo mismo, pero la única respuesta que consiguió del niño fue: “se que esta noche moriré”.
Sadako afectada, decidió que era injusto pedir la cura para ella sola y con cada grulla que hacia, pedía la curación de todas las victimas y la paz, haciendo que quien estuviera a su lado se emocionara por el empeño con el que lo pedía.

Pero el 25 de octubre de 1955, tras 14 meses ingresada en el hospital, y cuando tenia hechas 644 grullas, sus ojos se cerraron para siempre.


Tres años después, cuando su historia empezó a ser conocida, todos los niños de Hiroshima llevaron una grulla hecha por ellos mismos para inaugurar una estatua con Sadako y una grulla que sale de sus manos como si quisiera echar a volar. Así la grulla se había convertido en el símbolo de la paz, y esta estatua, fue el origen del parque de la paz de Hiroshima..
En los alrededores de su estatua, miles de personas de todo el mundo depositan las grullas de papel para recordar a Sadako y a todos los niños que, como ella, murieron a causa de las bombas atómicas.

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Existen muchas historias tan tristes de las victimas de las guerras que han armado los gringos, en medio oriente, en asia, américa y hasta en europa, enviando apoyo militar y financiero (siempre a discreción) a grupos reveldes con el fin de desastibilizar la región, para ellos poder lucrar con la imposición de alidos y dejarlos en el poder...
 
La historia real de 1945.

En agosto de 1939, el sabio Albert Einstein había escrito al presidente de Estados Unidos, explicando que la desintegración nuclear en cadena podía producir una bomba atómica más devastadora que cualquiera de las armas hasta entonces conocidas. En un esfuerzo secreto con Canadá y Gran Bretaña, Roosvelt dió curso a un trabajo de investigación que cinco años más tarde culminaría con el lanzamiento de la bomba atómica sobre la población civil de Hiroshima. En realidad, una primera bomba atómica fue lanzada como prueba en el desierto de Nuevo México.
El 26 de julio de 1945, el presidente norteamericano Harry Truman lanzó una proclama al pueblo japonés, conocida luego como la Declaración de Potsdam, pidiendo la rendición incondicional del Japón so pena de sufrir una devastadora destrucción aunque sin hacer referencia a la bomba atómica. Según la proclama, Japón sería desposeído de sus conquistas y su soberanía quedaría reducida a las islas niponas. Además los dirigentes militares del Japón serían procesados y condenados restableciéndose la libertad de expresión, de cultos y de pensamientos.


(video iliustrativo de prueba nuclear China)

El Japón quedaba sujeto a pagar indemnizaciones, sus ejércitos serían desmantelados y el país tendría que soportar la ocupación aliada. Conociendo la mentalidad de los japoneses, es evidente que Truman buscaba el efecto contrario al que manifestaba públicamente. Los japoneses, humillados en su orgullo, no se rendirían y entonces Truman podría lanzar su anhelada bomba atómica, más como un mensaje intimidatorio hacia Stalin que pensando en la derrota japonesa que ya era casi un hecho. El 29 de julio el premier japonés Suzuki como era previsible rechazó la propuesta de Truman. El 3 de agosto, Truman dio la orden de arrojar las bombas atómicas en Hiroshima, Kokura, Niigata o Nagasaki. El objetivo le era indistinto y la suerte de cientos de miles de almas inocentes parecieron no importarle demasiado.


El 6 de agosto despegaba rumbo a Hiroshima la primera formación de bombarderos B-29.Uno de ellos, el Enola Gay, piloteado por el coronel Paul Tibbets, llevaba la bomba atómica; otros dos aviones lo acompañaban en calidad de observadores. Súbitamente apareció sobre el cielo de Hiroshima el resplandor de una luz blanquecina rosada, acompañado de una trepidación monstruosa que fue seguida inmediatamente por un viento abrasador que barría cuanto hallaba a su paso.Las personas quedaban calcinadas por una ola de calor abrazador.Muchas personas murieron en el acto, otras yacían retorciéndose en el suelo, clamando en su agonía por el intolerable dolor de sus quemaduras.Quienes lograron escapar milagrosamente de las quemaduras de la onda expansiva, murieron a los veinte o treinta días como consecuencia de los mortales rayos gamma.Generaciones de japoneses debieron soportar malformaciones en sus nacimientos por causa de la radiactividad.Unas cien mil personas murieron en el acto y un número no determinado de víctimas se fue sumando con el paso de los días y de los años por los efectos duraderos de la radiactividad.

A pesar de la magnitud del desastre, los japoneses decidieron seguir luchando hasta el final en una prueba de su valor como pueblo guerrero. El 9 de agosto otra bomba, esta vez de plutonio, caía sobre la población de Nagasaki.Los efectos fueron menos devastadores por la topografía del terreno pero 73.000 personas perdieron la vida y 60.000 resultaron heridas. Contra todos los pronósticos, el ministro de guerra japonés Korechika Anami comunicó inmediatamente que el Japón seguiría peleando hasta perder a su último hombre. Por esas horas dramáticas, los oficiales del Ejército y la Armada se enfrentaban al pesimismo del emperador Hirohito que se mostraba dispuesto a firmar la rendición incondicional. Un intento de golpe de estado causó la muerte de soldados leales al emperador y de algunos oficiales rebeldes, lo cual demuestra que aún después del devastador efecto de las bombas atómicas, los japoneses seguían debatiéndose entre pelear y rendirse sin amedrentarse ante el peligro de una tercera bomba. Numerosos oficiales incluyendo al propio Anami se suicidaron por medio del harakiri (ritual milenario) antes de rendirse al enemigo. La misma actitud siguieron muchos soldados y civiles en el campo de batalla que se mataban entre ellos frente a los captores que no podían dar crédito a semejante fanatismo.


Recién el 15 de agosto, casi una semana después de Nagasaki, el pueblo japonés escuchaba por primera vez la voz de su emperador que había tenido que descender de su condición divina para convencer a su pueblo de que debía rendirse.Sin pronunciar la palabra "rendición" dijo que la guerra había terminado. Contra la creencia de muchos, Japón decidió rendirse no tanto por el efecto de las bombas atómicas sino por el ataque artero de la Unión Soviética desde Manchuria el día 8 de agosto de 1945. Cuando un millón y medio de rusos con sus fuerzas blindadas se lanzaron en el interior de Manchuria, los japoneses comprendieron que era inútil seguir resistiendo. Este hecho desmiente el típico cinismo de los historiadores occidentales que aún hoy sostienen que las bombas atómicas fueron necesarias para acortar la guerra y, por ende, para "ahorrar" la vida de miles de soldados que los aliados habrían perdido en su intento por invadir el Japón. Aún si esto fuera cierto, nada justifica haberle provocado la muerte instantánea a por lo menos 180.000 civiles inocentes que no eran soldados ni formaban parte de un objetivo militar.
Miles de fotografías fueron destruidas por los gringos, ya que evidenciaban la barbarie que ejeutaron sobre la gente inocente de Hiroshima y Nagasaki, donde los cuerpos de niños, mujeres, ancianos y hombres, sufrian por las quemaduras y mutilaciones de la explosión y su radiactividad, la mayoria de los curepos fueron pulverizados al instante de la explosión.



. En lo particular, la fama e importancia que le han construido los estadounidenses a alberto einstein es por demás absurda, ya que gracias a este perverso e inhumano científico se consiguió crear la bomba atómica que mato a tanta gente inocente y las miles de bombas que están regadas por todo el mundo amenazando la vida de todos y cada uno de nosotros... que fue brillante, pero su ciencia (Teoría de relatividad especial y general), pero en que nos sirve a la mayoría de millones de personas en el mundo, en nada, si no hubiera nacido la vida estaría mas segura sin la amenaza nuclear, su teoría especial y general solo a un puño de físicos les importa, al resto del mundo es inecesaria,  dejo un fragmento de la carta de este tipejo Einstein donde estímula construir la bomba nuclear para la destrucción:
 
[[ La carta que albert einstein remitió al anterior presidente Roosevelt, donde contaba la posibilidad de usar el uranio como arma de considerable poder, y explicaba los pasos para poder conseguirlo. Este es un extracto de esa carta:
Recientes trabajos realizados por Enrico Fermi y Leo Szilard, cuya versión manuscrita ha llegado a mi conocimiento, me hacen suponer que el elemento uranio puede convertirse en una nueva e importante fuente de energía en un futuro inmediato[...] se ha abierto la posibilidad de realizar una reacción nuclear en cadena en una amplia masa de uranio mediante lo cual se generaría una gran cantidad de energía[...]
Este nuevo fenómeno podría conducir a la fabricación de bombas y, aunque con menos certeza, es probable que con este procedimiento se pueda construir bombas de nuevo tipo y extremadamente potentes. ]]
(Carta de Einstein enviada al presidente Roosevelt).
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Esto es solo un poco de lo mucho que han perjudicado a la humanidad estas bestias anglosajonas (usa), que hipócritamente, simúlan navegar con bandera de justicieros del mundo, incluyendo porsupuesto a los británicos, franceses y varios otros paises...

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